Por lo que has hecho. Por lo que no has hecho. Por lo que has dejado que hagan. Por lo que han dejado que hagas.
Por todo lo que quieres hacer y no haces por que le haga daño a alguien. Por tener que callarte las cosas que hacen daño. Por luchar por los que no pueden defenderse. Por decir algunas veces más de lo que deberías. Por no saber disculparte si sabes que no tienes la culpa. Por decir que no te importa nadie. Por demostrar lo contrario. Porque se marchen porque tú no sepas admitirlo. Porque vuelvan. Porque te hagan daño. Por caer. Por guardarlo en silencio. Por levantarte. Por volver a caerte y volver a levantarte. Por tener esa sonrisa que nadie más sabe imitar. Por sonreír cuando van mal las cosas. Por hacerlo cuando van bien. Por esa manera especial de apoyar a los que te importan. Por decir lo que piensas. Por dar tu opinión. Por no darla cuando duele. Por no dejar que nadie te llegue al corazón. Por permitir que alguien pase de vez en cuando. Porque te decepcionen. Por cerrarte cuando eso ocurre. Por ser valiente y volver a permitir que pase alguien más. Porque suceda de nuevo lo mismo. Por no rendirte. Por seguir luchando. Por ser fuerte. Por marcharte. Por volver. Por sonreír cuando estás triste para que nadie te pregunte qué ocurre. Por cambiar para bien. Por cambiar para mal. Por cambiar por alguien. Por recriminarte el haberlo hecho. Por apoyar a quien se lo merece. Por no saber contenerte. Por saltar a la mínima. Por odiar que te pase eso. Por quienes te apoyan. Por quienes te odian. Por quienes te hicieron reír. Por quienes te hicieron sufrir. Por quienes te hicieron ambas cosas. Por quienes te hicieron madurar. Por quienes te permitieron volver a ser un niño. Por quienes conoces. Por quienes conociste. Por quienes conocerás.

Por todo eso eres quien eres.

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